
La Sanación con Cristales es compleja y diversa. No se limita a la sanación puntual de una persona, sino abarca la sanación holística del ser humano y de la madre tierra para que todos los seres puedan vivir en armonía y en resonancia con el universo.
Para poder desarrollar adecuadamente nuestro camino cristalino, interesa saber que:
Todos los cristales canalizan energías telúricas y cósmicas hacia nosotros que activan nuestro crecimiento personal y colectivo,a través de una mayor toma de conciencia.
Esto nos beneficia en la curación de enfermedades físicas y psíquicas y nos ayuda a equilibrar nuestros chakras y sanar nuestros cuerpos sutiles. Cada cristal tiene una función específica y su alcance es ilimitado. Siempre trabajan en resonancia con nuestra propia capacidad canalizadora de energía, produciendo la armonización de los distintos niveles de nuestro ser, antes de que subamos otro peldaño energético. De esta manera, nuestro desarrollo y nuestra sanación es gradual y suave, pudiendo entender las enseñanzas que nos ofrece cada aspecto de la vida.Algunos cristales son portadores de mensajes de otros tiempos y espacios que pueden ser activados por medio de la meditación y de la ensoñación creativa. Estos mensajes suelen ser de gran relevancia personal y universal. Han esperado ser entregados hace millones de años y requieren ser tratados con respeto y atención.
Podemos anotar los mensajes en un diario cristalino para que no se olvide su contenido sagrado.
Muchos mensajes conciernen el desarrollo interno y pueden ser practicados con facilidad en la vida diaria.
La mayoría de los cristales puede abrir puertas dimensionales para una comunicación interestelar, si son utilizados en ceremonias creadas para este fin. Estas ceremonias se preparan y se celebran en grupo, habitualmente en lugares con una energía especial y apartados del mundo ruidoso. Se escogen días energéticamente potentes, como por ejemplo los equinoccios, solsticios y ciertos meses de luna llena, para entrar en contacto con nuestros hermanos estelares de la Luz y ayudarles en su tarea del despertar humano.
Por medio de los cristales podemos conocer nuestra misión de vida y propósito del alma. Cuando trabajamos conscientemente con los cristales, se activan poco a poco nuestros recuerdos de otras vidas, entendemos mejor el sentido de la existencia y nuestro rol en la tierra. Aprendemos a servir a todos los seres, empezando por amarnos a nosotros mismo.
Con la ayuda de los cristales podemos adaptarnos mejor a los cambios energéticos de la actual Ascensión Planetaria y protegernos de la densidad de las energías viejas. Según las profecías Mayas, los mensajes de Kryon y muchos otros, vivimos unos momentos de enorme tensión planetaria, dado que nuestra forma de pensar, sentir y actuar están sometidos a grandes cambios. Nuestro cuerpo físico debe soportar vibraciones cada vez más rápidas para poder sutilizarse. Al estar expuestos, al mismo tiempo, a las energías salientes estamos como dentro de un carrusel energético. Podemos usar las vibraciones estables de los cristales, para contrarrestar los efectos negativos de estos cambios y fijar con mayor rapidez las nuevas energías en nuestra conciencia.
Cada trabajo cristalino contribuye a la conciencia global de la gran red de cristal. Según las antiguas enseñanzas, los cristales deben ser activados por la conciencia humana para poder transmitir toda la sabiduría que encierran en su interior. Cada cristal activado de esta manera, se interconecta con los demás cristales activos de la tierra, aumentando mutuamente su potencial energético. El objetivo por alcanzar es una espiritualidad planetaria que garantice la paz individual y mundial.
Beate M. Schweder
Formadora y Terapeuta de Resonancia Psico-Energética con Cristales
Extracto del artículo publicado en Espacio Humano (2009)